viernes, 25 de diciembre de 2009

Sweet fifty

Tal vez tenían razón aquellas personas que decían que uno aprendía algo nuevo cada día. Últimamente él creía que la vida no le estaba dando grandes lecciones, que todo era bastante monótono.
Pero hoy, como si en cierta forma la vida hubiese estado esperando estos días para darle una lección gigantesca, había descubierto algo que le hacía sonreir fuese el momento que fuese. Ella. Abrió los ojos para ver los suyos y se dio cuenta de que, al fin y al cabo, se moría por todos y cada uno de sus huesos, de sus besos y de sus miradas.

2 comentarios:

  1. El soñador estúpido e insignificante!
    tiene dulcinea ♥
    me encanta ;)

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  2. Existe esa ella? o simplemente es un ideal?
    Bah, ya te preguntaré
    llevas mucho escritoo
    (K)

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