Y llovió, finalmente llovió y él acertó en lo que creía, tras pasar la peor noche de su vida un ángel le estaba buscando para devolverle un poco de aquella vida que entre gritos y lágrimas creía haber perdido.
Si, seguía sin encontrar el sentido a nada, pero al menos tenía una mano que le guiaba y le ayudaba, y podía cerrar los ojos y dejarse guiar. Porque sabía que confiaba en ella.
Tal vez hoy llueva, pero hoy tendrá un paraguas para cubrirse, y cuatro manos para sujetarlo.
martes, 8 de diciembre de 2009
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Cuatro manos?
ResponderEliminarDos personas o qué? XD
La LLUVIA MOLA