miércoles, 18 de noviembre de 2009

Sweet twenty-two

Se sentía tan perdido como de costumbre, navegante por un mar de aguas turbulentas cuyo barco no estaba preparado para soportar. Hasta ahora había lidiado con toda clase de olas y problemas a los que se había enfrentado, pero ahora le preocupaba tanto la tormenta que se acercaba... la preveía, sabía que estaba cerca... pero prefería hacer oidos sordos, quedarse en su camarote y esperar con los ojos tapados y muerto de miedo.
Quería sentir el mar en calma y ver el cielo azul, pensando que su única preocupación es si el día de mañana sería mejor que el de hoy, pero... donde él vivía el mar nunca estaba en calma, siempre había una ola, un animal o una roca que entorpecian su camino... nunca tenía un minuto para respirar y decir: tal vez hoy si.

No hay comentarios:

Publicar un comentario