miércoles, 4 de noviembre de 2009

Sweet eight

Hay muchos tipos de miradas que se pueden producir en cualquier momento o con cualquier persona, pero en cambio, hay algunas que son especiales exactamente porque son lo contrario: porque para que ocurran hay que estar en un lugar específico o con una persona especial.
Ese tipo de miradas son las que se quedan grabadas, las que después recuerdas y te hacen sentir especial, tal vez más lleno o más vacío de lo que lo estabas antes.
Las que te hacen sentir más vacío siempre son miradas de desprecio, pena, sufrimiento, dolor...
En cambio las que te hacen sentir bien pueden ser sentimientos habituales, pero te hacen sentir bien, querer sonreir sin tener acaso una razón para hacerlo. Especialmente dentro de este tipo están las miradas de afecto, las miradas hacia alguien que no consideras un amigo, pero tampoco quieres que lo sea. Que sientes que no te importaría tenerle un poco más cerca, conocerle mejor y desentrañar sus secretos, pero no que sea tu amigo, sino... algo más.
Las miradas pueden llevar a muchos pensamientos erróneos y también acertados, lo difícil es... acertar.



Looking into your eyes~

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