martes, 24 de noviembre de 2009

Sweet twenty-six

Cubrí mis ojos con mis manos y luego imaginé que estabas ahí de pie disimulando por mi.

Que tonto, sabía que ella era todo lo que buscaba y no se detenía a contemplarla ni un minuto. Era un cobarde, pero al pasar a su lado tenía una sonrisa de oreja a oreja. Menuda mierda esto del mundo del corazón, ¿Eh? Pero la verdad es que desde hacía mucho tiempo necesitaba sentirse vivo, y sonreir sin saber porqué. Hoy era ese día, y por eso recordaría el 24 de Noviembre como una fecha importante, quizá tanto como su amado dieciséis.

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