When the world keeps spinning round
Si, hoy era Noviembre y un día más no era el idoneo para él. Tal vez mejoraría según el día fuese avanzando, quien sabe si al llegar la noche tal vez sería el hombre más feliz del mundo. Pero ahora, tras haber estado mirando el cielo desde un pequeño cubículo que era la terraza de su casa, se sentía un ser pequeño, inútil y despreciable, INSIGNIFICANTE.
Y veía el mundo desde un cristal, que cada vez que lo deseaba tocar se daba contra un cristal irrompible, que no le permitía más que ser un burdo expectador de un mundo que de vez en cuando le daba nauseas y de vez en cuando le obligaba a producir verdaderos gritos de pena por no poder ser partícipe en él.
sábado, 21 de noviembre de 2009
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Aveces no está tan mal vivir en un mundo en el que no vivan los demás.Aunque las ganas de romper ese cristal no se las va a quitar nadie (:
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