domingo, 10 de enero de 2010

Sweet fifty-seven

Desgraciadamente por mucho que lo intente esta canción nunca le curará las penas de ningún tipo de mal. Simplemente creará esa sensación de vacío y falta de aire en su cuerpo, lo que se suele producir cuando tratamos de recordar un sentimiento muy fuerte que estuvo dentro de nosotros y que nuestra memoría ya no nos permite revivir.
Había momentos de su vida en los que deseaba volver a tener catorce años, a ser un niño feliz que soñaba despierto mirando por la ventana tratando de escribir una historia en la cual pudiese soñar estar a su lado.
Había otros momentos en los que solo deseaba poder recordar algo más que las horas que había malgastado llorando cuando sabía que no la vería más. En cambio sentía que ya nunca la podía recordar, solo aquella canción le producía aquella sensación, pero le frustraba la idea de no poder recordarla.
Curiosamente aquella canción también le recordaba a un verano, era inexplicable el porqué, como las miles de cosas que pasaban por su mente.

No, no need to laugh and cry. It's a bad day.

No hay comentarios:

Publicar un comentario